Ni chupete ni dedo

Sin prisa pero sin pausa. No debes agobiarte porque podrías conseguir el efecto contrario. Sigue estos consejos y verás como no es tan difícil.

chupete

Decir adiós al chupete


A partir del primer año del bebe conviene empezar a limitar el tiempo de uso de este artículo:

- Dáselo solo cuando se vaya a dormir, cuando notes que se siente muy cansado o cuando necesite consuelo (como por ejemplo si se ha hecho daño, a la hora de quedarse en la guardería etc).

- Es mejor que deje de llevarlo colgado de la cadenita; es mucho más fácil que no te lo pida si no lo ve. Si aún así lo reclama con insistencia dáselo un rato, pero retíraselo en cuanto se haya calmado.

- Prepara estrategias divertidas para distraerle y hacer que no se acuerde del chupete (como por ejemplo leer un cuento, jugar con él…) y ponlas en práctica justo antes de que lleguen los momentos en los que suele reclamarlo.

- A partir de los 3 años el niño disfruta sabiendo que es más mayorcito; aprovéchalo para hablarle de que los niños de su edad ya no llevan chupete y que sería una buena idea guardarlo en una cajita con los recuerdos de cuando era bebé.

 

Dejar de chuparse el dedo

- Muchos niños que se chupan el dedo lo hacen al mismo tiempo que acarician su manta o su peluche. Si se lo escondes romperás esta asociación.
Intenta llevar a cabo actividades que requieran el uso de las dos manos.

- Muchas veces tu hijo se chupa el dedo sin darse cuenta. Ayúdale a reconocerlo y a ofrécele una alternativa (como por ejemplo un zumo, un juguete, tocar la flauta, la guitarra etc).

chuparse el dedo

- Sé muy positiva/o; en vez de regañarle por chuparse el dedo, tienes que remarcarle lo orgullosa/o que estas de cuando no lo hace (o si a tu señal lo evita).

- Los niños actúan mucho por imitación, y la presión social que ejercen otros niños sobre el pequeño es más importante de lo que crees. Por eso facilítale que juegue con niños que no se chupan el dedo. No obstante, infórmate mejor si tu hijo tiene dos años y aún se chupa el dedo.

Como podemos comprovar, la clave para que el niño o niña deje de arrastrar ciertos hábitos que se alargan más tiempo de lo normal es la comunicación. La comunicación verbal y no verbal, el uso de sencillos juegos, y como hemos dicho al principio, y quizá lo más importante, la paciencia.

 

 

Vía: Crecer feliz
Imágenes: El mundo visto desde abajo, Revista fucsia

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