Pequeños monstruos entre nosotros: oxiuros o “lombrices”

Ésta es una serie dedicada a pequeñas criaturas, parásitos de diversa forma y procedencia, con un interés sanitario destacable. Emprenderemos pequeñas escaramuzas por el gran mundo de la la parasitología humana y os presentaremos personajes archiconocidos tales cómo los piojos o de menos resonancia mediática pero de creciente incidencia como son la fasciola o el chagas.

La estructura en la que presentaremos cada caso es sencilla: una introducción en la cual daremos a conocer generalidades y epidemiología del parásito, el ciclo vital lo más simplificado posible, sintomatología y finalmente, tratamiento/consejos.

 Empezaremos por una parasitosis muy conocida entre padres y madres de niños en edad escolar y preescolar de toda clase social y presente en cualquier rincón del mundo: el helminto Enterobius vermicularis u oxiuro coloquialmente conocido como “lombrices”.

 El ciclo de la vida

Las lombrices inmaduras se localizan en el intestino delgado. Las adultas (que son como un pequeño trozo de hilo blanco de 0,5 a1 cm de longitud) proliferan en el intestino grueso, desde donde migran, generalmente por la noche, hacia los márgenes del ano y sus proximidades, y aquí las hembras depositan sus huevos que contienen las larvas.

La cubierta de los huevos es pegajosa y origina irritación y picor. Cuando el niño se rasca, los huevos quedan en los dedos y debajo de las uñas. De esta forma, si se lleva la mano a la boca, puede tragarlos; las lombrices salen de los huevos en la porción superior del intestino y en aproximadamente dos semanas se reproducen e inician nuevamente el ciclo.

Debido a que las hembras mueren después de depositar los huevos, es necesaria la reinfestación por autoinoculación o por infestación adquirida de otros, para mantener la oxiuriasis en una persona.

El contagio se produce a través de los huevos larvados, ya sea por ingestión o inhalación de los mismos. Los huevos pasan de niño a niño a través de las manos o al compartir juguetes, ropa, sábanas, WC. Es frecuente que se infesten otros miembros de la familia. Además son muy ligeros y flotan en el aire permaneciendo viables en el interior de los edificios generalmente de dos a tres semanas.

Aunque es un bulo muy extendido, no existe ninguna relación causal entre la toma de golosinas y aparición de lombrices.

¿Cómo sé que estan ahí?

Aparición de picor perianal y rascado ya citados, más frecuentes durante la noche, además de posibles problemas derivados como son el sueño intranquilo, irritabilidad, sonambulismo y inflamación secundaria en áreas genitales debido al rascado. En niñas, incluso, podrían presentarse irritación vaginal o uretral si los oxiuros alcanzan estas zonas.

El diagnóstico se establece cuando los “gusanos” adultos son visualizados en la región perianal a simple vista i/o realizando el Test de Graham, que consiste en la toma de muestra mediante una cinta adhesiva transparente para  recolectar huevos en la región anal y perianal, para luego visualizarlo en un microscopio.

 Tratamiento

Existen varios medicamentos, en formas líquidas y en pastillas, como son el mebendazol, la piperazina y el pamoato de pirantel. Por regla general una dosis es efectiva para librarse del parásito pero es recomendable repetir el tratamiento 2 semanas más tarde por si algún huevo quedó, ya que estos fármacos matan larvas y adultos pero no destruyen los huevos.

Suele ser conveniente que tomen el tratamiento a la vez todos los miembros de la familia o personas que conviven cerca. Si los oxiuros reaparecen, es mucho más probable una reinfestación que un fallo del tratamiento. Las infestaciones repetidas deben tratarse de igual manera que la primera.

No pasaran!

Nos despediremos resaltando algunos puntos prácticos importantes para hacer frente a las infestaciones por “lombrices”:

- Baño matutino es conveniente.

- Cambiar con frecuencia la ropa interior y la de la cama.

- Higiene doméstica apropiada, la mejor medida preventiva, con adecuado lavado de manos después de ir al servicio y antes de comer, mantenimiento de uñas limpias y cortas.

- El empleo de un pijama cerrado impide el contacto directo de los dedos con la región perianal y la diseminación a las ropas de la cama.

- La ropa del pequeño, especialmente pijamas, toallas y ropa de cama, debe lavarse con agua caliente el primer día que tome la medicación, evitando sacudirla para no diseminar los huevos del parásito por el aire. Por el contrario, esterilizar los juguetes, desinfectar los muebles o lavar excesivamente cortinas o alfombras, son medidas sin eficacia demostrada.

- Tratamiento farmacológico simultáneo a todo el grupo familiar o de personas que conviven, observando la repetición a las dos semanas.

- En guarderías y escuelas, el control se hace difícil aunque eso no impide que un tratamiento de todo el colectivo (repetido a las dos semanas) se haga en ocasiones necesario.

No existe necesidad de restringir el contacto con otros niños, siempre que las medidas higiénicas sean correctas.

 

Vía: AEPap

Fotos: Human Healths, Crecer Feliz

2 Responses to “Pequeños monstruos entre nosotros: oxiuros o “lombrices””
  1. Gabriela

    Muy buenos consejos para mamás desesperadas!
    Gracias!!

  2. Farmacia1896

    Muchísimas gracias Gabriela por la visita! Nuestro afán es el de dar el mejor servicio. Como dice nuestro eslogan: “Queremos ser vuestra farmacia de barrio online!”. Un abrazo

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